Este monumento excepcional de la Antigüedad, el Pont du Gard, fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1985 como «testimonio del genio creador humano».

Un patrimonio excepcional

Con sus 2000 años de existencia, el Pont du Gard se alza orgulloso sobre el profundo y sinuoso valle del Gardon. Imagen indiscutible de la civilización romana, ha sobrevivido al paso de siglos sin sufrir grandes daños. Sus espectaculares dimensiones, su arquitectura esbelta y su notable estado de conservación suscitan la admiración y el asombro.

Un coloso de piedra

La construcción del Pont du Gard fue una verdadera proeza técnica, que requirió el trabajo de unos 1000 hombres que, durante casi cinco años, trabajaron para hacer realidad el sueño de grandeza del Imperio Romano.
Es el puente más alto construido en la Antigüedad. Para crear el arco central que salva el río Gardon, tuvieron que construir una de las cimbras de madera más grandes del mundo. Es el único ejemplo de acueducto de tres pisos aún visible.

El Pont du Gard, Patrimonio de la Humanidad

 En 1985, el Pont du Gard fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura). Con la inscripción en la lista de la UNESCO, el Pont du Gard fue reconocido a nivel mundial al cumplir tres criterios.
A saber:
•    Es una obra maestra del genio creativo humano.
•    Es un testimonio único y excepcional de la civilización romana.
•    Es un ejemplo destacado de un tipo de construcción y conjunto arquitectónico y técnico, los acueductos, que ilustran un periodo significativo de la historia de la humanidad: la época romana.

¿Qué significa Patrimonio de la Humanidad?

El Patrimonio de la Humanidad es una designación que se otorga a lugares o bienes de todo el mundo que tienen un valor universal excepcional. Por ello, están inscritos en la Lista del Patrimonio de la Humanidad o Patrimonio Mundial para ser protegidos y que las generaciones futuras puedan seguir disfrutando de ellos. Según la Convención de 1972, todos los sitios culturales y/o naturales inscritos en la Lista del Patrimonio de la Humanidad cumplen por lo menos uno de los diez criterios de selección explicados en la «Guía para la aplicación de la Convención del Patrimonio Mundial». Estos criterios son esenciales y el Comité los revisa periódicamente para seguir el ritmo de la evolución del propio concepto de Patrimonio de la Humanidad.


En octubre de 2020, 194 países habían ratificado la Convención del Patrimonio Mundial, comprometiéndose a proteger y a gestionar sus bienes, garantizando su autenticidad e integridad. La Lista del Patrimonio de la Humanidad incluye actualmente (febrero de 2023) 1157 bienes, divididos en 218 bienes naturales, 900 bienes culturales y 39 sitios mixtos. Francia tiene 49 bienes inscritos.
Desde 2007, la Asociación de Bienes Franceses del Patrimonio Mundial reúne a los gestores de los bienes franceses inscritos en la Lista del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Deseosos de mejorar la calidad de la protección y la valorización de sus bienes, estos gestores participan en las reflexiones sobre las políticas públicas implementadas en Francia y cooperan con todos los sitios culturales y naturales de la comunidad internacional que conforman un patrimonio universal, al tiempo que trabajan por su promoción.

Breve historia de la Lista de bienes del Patrimonio de la Humanidad y de la UNESCO

La UNESCO es la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Su objetivo es construir la paz mediante la cooperación internacional en educación, ciencia y cultura. Tras dos guerras mundiales en menos de treinta años, la UNESCO nació de una firme convicción: para construir una paz duradera no bastan los acuerdos económicos y políticos entre los Estados. Es necesario unir a la gente mediante el diálogo de las culturas y el entendimiento mutuo. En 1972, la ratificación de la Convención por parte de los países permitió la puesta en marcha del plan de acción para la conservación de los lugares que poseen un valor universal excepcional. Desde entonces, la Convención ha fomentado la cooperación internacional y ha proporcionado un marco para financiar y gestionar la conservación del patrimonio cultural y natural en todo el mundo. Así nació la Lista del Patrimonio de la Humanidad.

Defender el patrimonio cultural

El patrimonio es nuestro legado del pasado, con el que vivimos hoy y el que transmitimos a las generaciones futuras. Nuestro patrimonio cultural y natural es una fuente irreemplazable de vida y de inspiración. Lo que hace excepcional al concepto de Patrimonio de la Humanidad es su aplicación universal. Los sitios Patrimonio de la Humanidad pertenecen a todos los pueblos del mundo, independientemente del territorio en el que se encuentren.
La cuestión de la salvaguarda de los bienes patrimonio de la humanidad se planteó por primera vez en vísperas de la construcción de la presa de Asuán, en Egipto. Destinada a generar electricidad en masa para el país, su construcción provocó, sin embargo, la inundación total de una parte del Valle del Nilo, ahogando a su paso parte de los monumentos de Nubia, en el sur de Egipto, incluidos los templos de Ramsés II en Abu Simbel y de Philae.

La desaparición programada de estos tesoros de la civilización egipcia desencadenó una verdadera toma de conciencia del peligro que corren todos los sitios del patrimonio mundial. Las autoridades egipcias y sudanesas pidieron rápidamente ayuda a la comunidad internacional para organizar una operación de rescate. La UNESCO respondería a esta llamada con una campaña excepcional de más de 80 millones de dólares, siendo más de la mitad de los cuales financiados por unos 50 países. 

Durante varios meses, los principales templos fueron desmontados, trasladados y vueltos a montar más arriba, en el desierto, lejos de la futura zona inundable. Gracias a esta colosal empresa, técnicos y científicos ayudaron a Egipto a salvar su patrimonio de la destrucción.

A raíz de este episodio, la UNESCO y el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS) comenzaron a preparar un proyecto de convención sobre la protección del patrimonio cultural.

Protección de los espacios naturales más bellos

Al considerar el patrimonio tanto en sus aspectos culturales como naturales, la Convención de 1972 recuerda la interacción entre los seres humanos y la naturaleza, así como la necesidad fundamental de preservar el equilibrio entre ambos.
Los bienes naturales son monumentos naturales, formaciones geológicas y espacios naturales, que destacan desde el punto de vista de la ciencia, la conservación o la belleza natural. Para conservarlos y protegerlos, el Comité del Patrimonio Mundial evalúa anualmente el estado de conservación de decenas de sitios, en los que pueden existir amenazas para la integridad de los bienes: la introducción de especies exóticas invasoras; los efectos del cambio climático; la masificación del turismo y las infraestructuras turísticas; y la sobreexplotación de los recursos naturales. 

La próxima década, 2021-2030, ha sido declarada por la ONU como «Década de las Naciones Unidas para la Restauración de  los Ecosistemas». Los sitios del patrimonio mundial natural francés contribuirán a este programa, así como también al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y a la Estrategia Nacional de Biodiversidad. Para saber más sobre la Convención del Patrimonio Mundial, visita el sitio web de la UNESCO.